Ante el encarecimiento de la energía a nivel internacional, el FMI recomendó que los gobiernos concentren las ayudas públicas en los sectores de menores recursos. El organismo sostuvo que los subsidios generalizados pueden comprometer el equilibrio fiscal y alterar las señales que orientan el consumo. En ese marco, destacó las medidas de Argentina para reducir la asistencia estatal a la energía.
El informe “Perspectivas Económicas para las Américas” señaló que las políticas de alivio aplicadas por distintos países permitieron amortiguar inicialmente el impacto de los precios sobre hogares y empresas. No obstante, el organismo consideró que las medidas sin una focalización precisa pueden resultar menos eficaces y dificultar la consolidación fiscal. Por eso, pidió rediseñar los esquemas para priorizar a la población más vulnerable.
Para Argentina, el FMI prevé una mejora de la actividad económica en 2027, impulsada por una recuperación del consumo y la inversión. El organismo vinculó esa expectativa con una inflación decreciente y la continuidad de las reformas económicas. También señaló que los países exportadores de energía podrían beneficiarse del contexto internacional de precios elevados.






