El Gobierno se prepara para un dato de pobreza superior al registrado a fines de 2025. Las estimaciones que circulan dentro de la administración nacional anticipan una suba de entre dos y tres puntos en el indicador correspondiente al primer semestre de 2026.
La evolución estaría relacionada, según la explicación oficial, con el impacto que tuvo la aceleración inflacionaria sobre el poder adquisitivo. La pobreza había llegado al 52,9% en el primer semestre de 2024 y luego comenzó una trayectoria descendente hasta ubicarse en 28,2% en la segunda mitad de 2025.
Frente al posible retroceso, el Gobierno sostiene que la desaceleración de la inflación puede permitir una recuperación durante los próximos meses. Para que eso ocurra, también considera determinante que mejoren los ingresos de las familias.






