La Unión Industrial Argentina llevó al Gobierno un pedido de alivio para las pequeñas y medianas empresas frente a una actividad industrial que continúa en retroceso. El sector registró una caída mensual del 5% en julio y acumula resultados negativos en la mayoría de los rubros.
El escenario combina menor consumo, aumento de tarifas y dificultades para acceder al crédito. Según la UIA, las facturas eléctricas de grandes usuarios industriales aumentaron entre 90% y 100%, mientras que los impuestos y tasas también incrementan el costo de los préstamos.
El paquete de emergencia incluye postergar impuestos, suspender embargos por seis meses, reducir intereses de planes de ARCA y establecer cuotas para el pago de la electricidad. También propone eliminar cargas tributarias sobre la refinanciación de pasivos para reducir el costo financiero de las empresas.






