Más de 500 trabajadores fueron intimados a retomar tareas en medio de un paro que afecta a los principales puertos argentinos. La intervención de Prefectura busca destrabar un conflicto que ya lleva varios días. Sin embargo, la actividad sigue prácticamente paralizada.
Los trabajadores iniciaron la medida de fuerza en rechazo a cambios en la regulación del sector. Consideran que el nuevo decreto perjudica sus condiciones laborales y el funcionamiento del sistema. Por eso, decidieron sostener el paro por tiempo indeterminado.
La consecuencia directa es la acumulación de buques sin operar, que ya superan el centenar. Esto genera pérdidas económicas y retrasa exportaciones clave. El conflicto suma presión en un contexto económico ya complejo.






