Argentina registra 105 femicidios en lo que va del año, con una frecuencia que refleja la gravedad del fenómeno. El dato se conoce en un contexto de movilización social y reclamos por políticas más efectivas. La violencia de género continúa siendo una deuda pendiente.
El relevamiento señala que seis de cada diez víctimas fueron asesinadas por alguien de su círculo íntimo. Esta tendencia refuerza que el riesgo principal está en vínculos cercanos. También se repite que muchos crímenes ocurren en espacios privados.
Otra característica es que muchas de las víctimas tenían hijos. Esto genera consecuencias sociales profundas como la orfandad de niñas y niños. El fenómeno mantiene patrones constantes a lo largo de los años.






