El gobernador neuquino continúa con su política de “tolerancia 0”, y tomó la determinación de expulsar a 6 empleados administrativos que no estaban cumpliendo con sus funciones.
El gobernador neuquino, Rolando Figueroa, continúa con su estricta política de “tolerancia 0”, tanto para la corrupción como con los empleados estatales que no cumplen con sus funciones de la manera adecuada.
En este contexto, Rolo tomó la determinación de echar a 6 empleados estatales que no estaban siendo eficientes ni cumpliendo con sus tareas. Además, el gobernador rechazó el pedido de perdón a un empleado que fue suspendido en el Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN).
La mayoría de los despidos se deben, según explicaron referentes del Gobierno neuquino, a faltas injustificadas y al no cumplimiento de tareas asignadas. Figueroa explicó que no habrá tolerancia con “aquellos que no cumplan con sus obligaciones éticas, legales y administrativas”.






