La Cervecería y Maltería Quilmes reducirá drásticamente su planta de personal en Zárate en medio de la caída del consumo. La fábrica, inaugurada en 2020 con una inversión de $5.000 millones y 260 empleados, quedará con apenas 80 trabajadores.

La compañía argumentó que atraviesa una situación de emergencia producto de la retracción en las ventas. El sector de bebidas no alcohólicas y alcohólicas viene mostrando señales de debilidad, en línea con el menor poder adquisitivo.

El recorte impacta en una de las plantas más modernas del grupo y genera preocupación en la región. Sindicatos y autoridades locales siguen de cerca la situación, ante el efecto multiplicador que tiene la industria en la economía zonal.

El caso expone la tensión entre inversión productiva reciente y un mercado interno en retracción. La evolución del consumo será clave para definir si se trata de un ajuste transitorio o de un redimensionamiento estructural.

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