La empresa Fate paralizó desde hoy su producción de neumáticos en San Fernando y confirmó que 920 trabajadores quedarán sin empleo, al argumentar que los cambios en el mercado y la competencia asiática hicieron inviable la operación. La medida se adoptó de forma inmediata y responde, según la firma, a la caída de la demanda y al incremento de importaciones. El cierre impacta de lleno en la industria nacional del neumático.

La planta era una de las referencias históricas del sector en Argentina. Durante décadas abasteció tanto al mercado interno como a distintos segmentos industriales. Sin embargo, en los últimos tiempos la empresa acumuló conflictos sindicales, caída de ventas y dificultades financieras que erosionaron su estructura productiva.

La apertura comercial impulsada por el Gobierno es señalada por la compañía como un factor determinante. La mayor presencia de neumáticos importados, con costos más bajos, presionó sobre los precios locales y redujo la competitividad de la producción nacional. Esto derivó en una contracción de la actividad que culminó en la decisión de cierre.

Autoridades locales y representantes gremiales expresaron preocupación por la pérdida masiva de empleos. El cierre no solo deja a cientos de familias sin ingresos, sino que debilita el entramado productivo de la zona norte del conurbano bonaerense, donde la industria manufacturera ya venía mostrando signos de retracción.

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