La medida fue adoptada en un clima de conflicto con Estados Unidos y tensión interna por las protestas sociales.
Irán dispuso el cierre total de su espacio aéreo en un contexto de fuerte tensión internacional y conflictos internos. La decisión se conoce mientras continúan las protestas en distintas ciudades del país y crece el enfrentamiento político con Estados Unidos por la respuesta del régimen a las manifestaciones.
El bloqueo del tráfico aéreo afectó operaciones comerciales y obligó a desviar rutas internacionales, lo que encendió alertas en el sector aeronáutico. Autoridades iraníes señalaron que se trata de una medida de seguridad frente a posibles riesgos derivados del escenario geopolítico actual.
La situación refleja un momento crítico para el gobierno iraní, presionado tanto por el descontento social como por el endurecimiento de la postura estadounidense. Analistas advierten que el cierre del espacio aéreo podría ser un anticipo de nuevas acciones defensivas y un agravamiento del conflicto en Medio Oriente.





