La eliminación de la ANDIS se inscribe en la estrategia oficial de reestructurar organismos descentralizados y concentrar funciones en ministerios clave. En este caso, la política de discapacidad quedará bajo la órbita directa de Salud.
Según el Gobierno, la integración permitirá una mayor coordinación entre prestaciones médicas, asistenciales y programas sociales, sin alterar el esquema de pensiones ni las auditorías en curso.
La decisión generó expectativa en organizaciones vinculadas a la discapacidad, que reclaman garantías concretas para asegurar la continuidad de las prestaciones y los canales de atención.





