Los gobiernos locales atraviesan un escenario complejo: aunque recaudan más en términos nominales, la inflación erosiona sus recursos y limita su capacidad de acción. Así lo señala un informe de la consultora PPA sobre el desempeño fiscal municipal en 2025.
El estudio indica que los municipios perdieron poder financiero real y debieron ajustar partidas, postergar obras y redefinir prioridades. En muchos casos, el margen de maniobra se redujo de manera significativa.
Ante este contexto, varias administraciones locales optaron por implementar nuevas tasas o actualizar las existentes. La estrategia busca compensar la pérdida de recursos, pero abre un debate sobre el impacto de estas medidas en la economía local y en el bolsillo de los vecinos.





