A partir de enero de 2026, el esquema de bandas cambiarias se actualizará de acuerdo al último dato de inflación disponible, que fue del 2,47% correspondiente a noviembre, lo que redefine los límites dentro de los cuales puede moverse el dólar sin intervención oficial.
Con este ajuste, el tipo de cambio contará con un mayor margen de fluctuación, en línea con la estrategia del Gobierno de dar previsibilidad al mercado y reducir la presión sobre las reservas del Banco Central.
Analistas señalan que el comportamiento del dólar será clave para las expectativas inflacionarias del primer trimestre del año, especialmente en un contexto donde el Ejecutivo busca consolidar la desaceleración de precios.





