La posibilidad de una candidatura presidencial del pastor evangélico Dante Gebel sacudió el escenario político y se convirtió en el tema de tapa de la revista Noticias. El fenómeno expone el creciente peso del evangelismo en la vida pública argentina.
Durante la última semana, sectores políticos y sindicales comenzaron a manifestar su apoyo a la eventual postulación, alimentando un debate que hasta hace poco parecía marginal.
El avance del poder evangélico no es nuevo, pero su irrupción en clave presidencial marca un punto de inflexión, con capacidad de influir en agendas sociales, culturales y electorales.
La figura de Gebel condensa ese proceso: liderazgo religioso, alto perfil mediático y una base social que empieza a ser leída como actor político.






