El ministros de Economía, Luis Caputo, vuelve a confíar en que los productores vendan soja y maíz de la campaña pasada para fortalecer el frente cambiario que está endeble.
El ministro proyecta que el campo liquide alrededor de USD 7.000 millones en las próximas semanas. Según LPO, el funcionario cree que la combinación de mejoras en precios internacionales y cambios en retenciones puede acelerar la venta. El Gobierno necesita reforzar reservas en un contexto de tensiones cambiarias. La expectativa oficial es que el flujo comience antes de fin de mes.
Productores y exportadores tomaron nota del mensaje, aunque mantienen cautela. Algunos señalan que todavía evalúan condiciones de mercado. Otros advierten que las intervenciones cambiarias siguen generando incertidumbre. El clima político también tiene impacto.
El Ejecutivo sostiene que la liquidación es clave para estabilizar el dólar. En ese sentido, confía en que las medidas recientes ordenarán el mercado. Los analistas, sin embargo, insisten en que el proceso será gradual. La relación entre Gobierno y sector agropecuario sigue atravesada por matices.
Si se concreta el ingreso previsto, el Banco Central podría sumar aire para transitar el verano. Esto permitiría bajar tensiones en los dólares financieros. Caputo apuesta a un escenario más previsible. El campo, por ahora, administra tiempos.





