El Gobierno dio a conocer un nuevo borrador de su proyecto de reforma laboral, que busca ser tratado en sesiones extraordinarias del Congreso. La iniciativa se presenta como una “modernización integral” del mercado de trabajo y pone el foco en cuatro ejes sensibles para trabajadores y empresas: vacaciones, indemnizaciones, despidos y la creación de “bancos de horas” para organizar la jornada laboral. Las cámaras empresarias celebran el texto; los sindicatos lo rechazan y denuncian un recorte de derechos.
En materia de vacaciones, el borrador mantiene el derecho a un período anual pago, pero introduce cambios en la forma de otorgarlo. Plantea que las licencias se concentren entre el 1° de octubre y el 30 de abril, con una notificación al trabajador con 45 días de anticipación, salvo acuerdos sectoriales distintos. También habilita la posibilidad de fraccionar el descanso y acumular días en casos excepcionales, siempre respetando los mínimos legales actuales.
Uno de los puntos más discutidos es el de las indemnizaciones. El proyecto impulsa un esquema alternativo al régimen tradicional por antigüedad, mediante un fondo de cese laboral o seguros privados financiados por los empleadores. Esos fondos funcionarían como una “mochila” que el trabajador acumula a lo largo de su vida laboral y que se utiliza en caso de despido. Para la Casa Rosada, este mecanismo reduce la litigiosidad y facilita la contratación; para los sindicatos, en cambio, debilita la protección frente a la pérdida del empleo.
El borrador incorpora además la figura del banco de horas, que permitiría compensar picos de actividad con períodos más tranquilos: se podrían trabajar más horas en ciertos momentos y menos en otros, siempre dentro de un saldo anual pactado. También aparecen normas específicas para el trabajo en plataformas digitales y cambios en la registración laboral. De avanzar, la reforma ordenará buena parte de las reglas del juego del mercado laboral argentino para los próximos años. La disputa política, sin embargo, recién empieza y promete un debate intenso entre oficialismo, oposición, empresarios y gremios.






