Diciembre empezó con el riesgo país argentino cerca de los 650 puntos y un cierre en 647, todavía claramente por encima de los 584 puntos promedios de enero.
Aun con la salida del cepo cambiario para las personas y el resultado electoral favorable al oficialismo, la percepción de riesgo sobre la deuda local no logró mejorar de manera consistente.
La ausencia de compras de reservas por parte del Banco Central funciona como telón de fondo de este comportamiento.
En los mercados señalan que, sin respaldo en dólares, la sostenibilidad del esquema cambiario y financiero luce frágil, lo que se traduce en una prima de riesgo más elevada.
El escenario obliga al equipo económico a encontrar un delicado equilibrio: mantener la calma cambiaria y, al mismo tiempo, dar señales de que podrá fortalecer el balance del Central sin frenar la incipiente recuperación de la actividad. Hasta que esa ecuación no quede más clara, el riesgo país seguirá moviéndose en una zona que, para los operadores, continúa siendo de alerta.






