Una investigación del diario La Nación reveló un hecho polémico en la causa por presuntas irregularidades en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Según documentos judiciales y fuentes del expediente, Camilo Cordero Fabbri, actual director de la Oficina Anticorrupción, actuó como abogado defensor de Miguel Ángel Calvete, uno de los imputados en la causa.
El dato surgió tras los allanamientos realizados en el marco de la investigación. Durante el operativo en la vivienda de Calvete, los agentes encontraron una hoja pegada en la heladera con la instrucción de que, “ante cualquier problema”, debía llamarse a su abogado. El nombre que figuraba allí era precisamente el de Cordero Fabbri, funcionario de un organismo que tiene como misión prevenir y perseguir hechos de corrupción en la función pública.
La revelación generó un fuerte impacto político, ya que plantea posibles incompatibilidades éticas y funcionales. Desde sectores de la oposición reclamaron explicaciones urgentes y pidieron que el Gobierno determine si existió una violación de deberes o un conflicto de intereses en el accionar del funcionario.
El expediente ANDIS investiga una presunta red de direccionamiento en compras de insumos y medicamentos de alto costo, con sobreprecios y participación de exfuncionarios, empresarios y operadores. La aparición del director de la OA como abogado de uno de los acusados agrega un elemento inesperado y reaviva el debate sobre la transparencia del organismo.





