Las reservas netas del Banco Central vuelven a encender alarmas. Según un informe reciente de la consultora 1816, el nivel negativo —que ya se ubicaría cerca de los USD –16.000 millones— podría profundizarse durante diciembre si no mejora el ingreso de divisas y continúan las presiones sobre el dólar.

La cancelación de vencimientos con el FMI y el impacto contable del swap con Estados Unidos, que se registra como pasivo, explican buena parte del deterioro de las últimas semanas. Pero el diagnóstico del estudio es más amplio: la economía enfrenta una falta estructural de dólares que dificulta a la vez sostener la actividad y honrar los compromisos externos asumidos por el Gobierno.

Esta combinación complica la estabilidad del frente cambiario, limita las herramientas para bajar el riesgo país y encarece aún más el acceso al crédito. Para los analistas, los próximos pasos dependerán de dos factores decisivos: la liquidación del complejo agroexportador y la posibilidad de que el Ejecutivo obtenga nuevo financiamiento externo que alivie la presión sobre las reservas.

Tendencias