Las entidades empresarias advirtieron sobre una nueva ola de importaciones que impacta directamente en la producción nacional.
Según la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), en los últimos meses las importaciones crecieron al ritmo más alto desde 2018, mientras el empleo pyme retrocedió 3,8% interanual. Solo en Santa Fe se perdieron 12 mil puestos industriales en dos años, afectando sobre todo a metalúrgicas y talleres autopartistas.
“Estamos ante una apertura comercial que asfixia a la producción local y destruye trabajo nacional”, advirtió Apyme, que reclama medidas de defensa industrial y mayor acceso al crédito productivo.





