La salida de Sergio “Chiquito” Romero marcó el fin de un ciclo en Boca Juniors y abrió la puerta a una importante renovación en el plantel profesional. Según adelantó Infobae, varios jugadores históricos y referentes del vestuario no continuarán en el club una vez finalizada la temporada, en el marco de una profunda reestructuración deportiva impulsada por el Consejo de Fútbol.

Entre los nombres que dejarán el equipo figuran futbolistas con trayectoria y peso propio, algunos de ellos con contrato vigente que serán cedidos o negociarán su desvinculación. El objetivo es reducir el plantel, dar lugar a los juveniles y construir una base más dinámica de cara al próximo año.

Romero, quien había llegado en 2022 y se convirtió en una pieza clave durante las últimas campañas —en especial por su rendimiento en las definiciones por penales—, decidió no renovar su contrato, lo que precipitó una revisión general del proyecto. Su salida simboliza el cierre de una etapa marcada por logros, altibajos y un recambio que se veía venir.

Fuentes del club señalan que el nuevo entrenador y el Consejo de Fútbol trabajan en un plan de depuración que incluye posibles partidas de jugadores como Frank Fabra, Marcos Rojo, Darío Benedetto y Nicolás Figal, entre otros, quienes podrían continuar sus carreras en el exterior o en otros equipos del fútbol argentino.

Con esta limpieza de nombres importantes, Boca busca rearmarse con un perfil competitivo y joven, apostando a las divisiones inferiores y a refuerzos estratégicos. La dirigencia ya analiza posibles incorporaciones para la temporada 2026, en un contexto de recambio generacional y renovación de liderazgo.

La era post–“Chiquito” Romero marca así un nuevo comienzo en el club de la Ribera, que intentará volver a ser protagonista con una identidad renovada, manteniendo la mística pero con la mirada puesta en el futuro.

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