Pablo Laurta, detenido por el asesinato de su expareja y su suegra, integraba el sitio misógino “Varones Unidos” y militaba en el espacio de Javier Milei. El grupo se presenta como defensor de los derechos de los hombres, pero promueve discursos antifeministas y de odio hacia las mujeres. Desde allí, Laurta difundía mensajes contra las leyes de género y respaldaba abiertamente al gobierno libertario.
Pablo Laurta fue detenido acusado de asesinar a su expareja y a su suegra en Córdoba y de secuestrar a su hijo de cinco años. Antes del crimen, había ganado visibilidad dentro de “Varones Unidos”, un grupo que se define como defensor de los derechos de los hombres, pero que promueve discursos antifeministas y misóginos. Allí, Laurta difundía publicaciones contra las leyes de género y apoyaba activamente al gobierno de Javier Milei.
El acusado mantenía vínculos con referentes de la llamada “batalla cultural” y llegó a compartir charlas con el jefe del think tank que asesora al presidente y con su mejor amigo. En esos encuentros, se abordaban temas sobre política, moral y roles de género desde una mirada conservadora, en línea con los planteos más duros del espacio libertario.
Los investigadores reconstruyen ahora el recorrido de Laurta dentro de esas redes, donde el discurso de odio y la exaltación de la violencia simbólica contra las mujeres eran habituales. El caso vuelve a poner bajo la lupa los espacios virtuales y militantes donde se difunden ideas extremas y se naturalizan comportamientos que luego pueden tener consecuencias trágicas.





