Desde la asunción de Javier Milei, el mercado laboral argentino registra una fuerte retracción. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre noviembre de 2023 y el primer semestre del 2024, se contabilizaron 177.657 despidos y suspensiones en el sector privado, que precisó que el 74% de la pérdida se concentró en grandes empresas de más de 500 trabajadores. La construcción explicó el 56,29% de los casos, la industria 42,95% y los servicios 0,76%.

El sector más castigado hasta el momento fue la construcción. Desde la Cámara Argentina de la Construcción (CAMARCO) estimaron que se perdieron más de 100.000 empleos por la decisión oficial de frenar la obra pública. Esto explica más de la mitad de los despidos y suspensiones registrados en los primeros meses de gobierno.

La industria suma unos 76.000 casos entre suspensiones y cesantías. Allí destacan Acindar, con entre 200 y 600 trabajadores suspendidos en Santa Fe, y Mirgor, con 360 a 500 suspensiones rotativas en sus plantas de Tierra del Fuego. También se registraron 800 suspensiones en FV, 100 despidos en Ferrum, más de 160 despidos en Dass (Misiones) y 360 cesantías en Whirlpool y Briket en el rubro electrodomésticos.

La Secretaría de Trabajo nacional confirmó además que en mayo el 5,1% de las empresas aplicó suspensiones, una cifra que si bien está lejos del pico de la pandemia, muestra un deterioro acelerado.

Tendencias