Javier Milei presentó su descargo ante la Justicia en la causa iniciada por la familia de Ian, el niño de 12 años con autismo que lo acusó de insultarlo. En su defensa, argumentó que el posteo está protegido por la libertad de expresión. 

Además, sostuvo que su cuenta de X (ex Twitter) es de uso personal y que no lo representa como jefe de Estado, desligando así su rol institucional de sus publicaciones en redes sociales. 

La presentación de Javier Milei ante la Justicia no se limita al reclamo familiar: se enmarca en una postura que ya fue cuestionada en casos anteriores, como en el escándalo de la criptomoneda $LIBRA. Entonces, la defensa alegó que su cuenta en X (ex-Twitter) era de uso personal y no representaba al Estado, argumento que un fiscal federal ya había desestimado, determinando que dicha cuenta sí lo representa como presidente.

Ian Moche, el chico autista de 12 años afectado, respondió con firmeza a la defensa ofrecida por el mandatario, subrayando que “vivimos en democracia… tenés que respetar las leyes y una de esas leyes dice que no podés hacer sentir mal a un niño”, haciendo hincapié en que la libertad de expresión no puede vulnerar los derechos de los más vulnerables

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