El ADN confirmó que los huesos hallados en una propiedad lindera al chalet de Gustavo Cerati pertenecen a Diego, un joven de 16 años que había desaparecido hace 41 años.
Un análisis genético realizado por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) confirmó que los restos óseos hallados en una vivienda del barrio porteño de Coghlan pertenecen a Diego, un adolescente de 16 años desaparecido desde el 26 de julio de 1984. El cuerpo fue encontrado en una fosa ubicada en la medianera de la casa que alguna vez habitó Gustavo Cerati entre 2001 y 2003.
El pozo donde yacía el cuerpo medía apenas 40 centímetros de profundidad y fue descubierto por obreros que trabajaban en la demolición del inmueble. Junto a los restos se hallaron una llave, un llavero, partes de un reloj Casio, una etiqueta de ropa, un dije con inscripciones orientales y fragmentos de tela. El cotejo de ADN con la madre de la víctima arrojó resultado positivo.
Diego era estudiante de la ENET N°36 y jugaba al fútbol en el club Excursionistas. La propiedad donde se encontraron los restos había pertenecido a una mujer alemana y funcionó años atrás como sede de una iglesia. También vivieron allí figuras como Marina Olmi, Hilda Lizarazu y Tito Losavio. La investigación sigue en curso para determinar las circunstancias del crimen.





