El CELS consideró un avance la presencia policial en el sitio donde el fotógrafo fue herido. El gendarme imputado fue citado a indagatoria para septiembre.
La Policía de la Ciudad trabajó en el lugar donde el fotógrafo Pablo Grillo recibió un proyectil de gas lacrimógeno en marzo pasado, con el objetivo de reconstruir lo sucedido. Desde el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), que asesora legalmente a la familia, consideraron este paso como un avance clave en la investigación.
El CELS informó que los agentes tomaron fotografías y realizaron mediciones en la zona cercana al Congreso, donde ocurrió el hecho durante una manifestación. En paralelo, Fabián Grillo, padre del fotógrafo, confirmó que su hijo regresará al hospital Ramos Mejía para colocarse una prótesis que podría mejorar su calidad de vida.
Además, se conoció que la Justicia citó a indagatoria al gendarme Héctor Guerrero, acusado de haber disparado el proyectil, para el 2 de septiembre. La familia Grillo expresó tener esperanza, aunque con cautela, por los avances judiciales y la visibilidad del caso: “Alcanza con ver las imágenes para saber lo que pasó”, señaló el padre del reportero.






