El hombre fue hallado culpable de abusos durante varias “piyamadas” en su casa en Nicanor Otamendi.


Adrián Buitrón recibió una pena de siete años de cárcel tras ser declarado responsable de tres hechos de abuso sexual simple cometidos entre noviembre de 2019 y agosto de 2020 contra amigas de su hija.

Los episodios ocurrieron en su vivienda de Nicanor Otamendi, a unos 40 kilómetros de Mar del Plata, donde aprovechó la confianza generada por el vínculo con las menores durante encuentros en la casa.

La sentencia fue dictada por los jueces Ricardo Perdichizzi, Paula Soulé y Fabián Riquert, quienes valoraron la gravedad del daño causado y la situación de indefensión de las víctimas. El hombre fue detenido y enviado al penal de Batán. La causa salió a la luz cuando una adolescente contó lo ocurrido a una docente, que alertó a la escuela y a las familias.

Tendencias